Miles de científicos dan un segundo aviso a la humanidad

A finales de 1992, 1.700 científicos de todo el mundo emitieron una terrible “advertencia a la humanidad”, diciendo que los seres humanos habían empujado los ecosistemas de la Tierra a su punto de ruptura y estaban en camino de arruinar el planeta. En la carta se enumeraban los impactos ambientales como las plagas bíblicas, el agotamiento del ozono estratosférico, la contaminación del aire y del agua, el colapso de las pesquerías y la pérdida de productividad del suelo, la deforestación, la pérdida de especies y el catastrófico cambio climático global causado por la quema de combustibles fósiles.

“Si no se comprueba”, escribieron los científicos, dirigidos por el físico de partículas y cofundador de la Unión de Científicos Preocupados Henry Kendall, muchas de nuestras prácticas actuales ponen en grave peligro el futuro que deseamos para la sociedad humana y los reinos vegetal y animal, y pueden alterar de tal manera el mundo viviente que será incapaz de sostener la vida de la manera que conocemos.

Pero las cosas sólo iban a empeorar.

Para conmemorar el 25º aniversario de la carta, los investigadores han publicado un seguimiento de refuerzo. En un comunicado publicado el lunes en la revista BioScience, más de 15.000 científicos de 184 países evalúan las últimas respuestas del mundo a diversas amenazas ambientales.

La humanidad no ha logrado avanzar lo suficiente en la solución general de estos retos ambientales previstos, y de manera alarmante, la mayoría de ellos están empeorando.

Esta carta, encabezada por el ecologista William Ripple, de la Universidad Estatal de Oregon, sirve como un “segundo aviso”, los autores dicen:”Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de nuestra trayectoria fallida”.

El cambio climático global se encuentra en la parte superior de la lista de amenazas planetarias de la nueva carta. Las temperaturas medias mundiales han aumentado en más de medio grado centígrados desde 1992, y las emisiones anuales de dióxido de carbono han aumentado en un 62 por ciento.

Pero está lejos de ser el único problema que enfrenta la gente. El acceso al agua dulce ha disminuido, al igual que la cantidad de tierras forestales y el número de peces capturados en el medio marino (un indicador de la salud de las pesquerías mundiales). El número de zonas muertas oceánicas ha aumentado. La población humana creció en 2.000 millones de personas, mientras que las poblaciones de todos los demás mamíferos, reptiles, anfibios y peces han disminuido en casi un 30 por ciento.

El único punto brillante existe en la estratosfera, donde el agujero de la capa de ozono protectora del planeta se ha reducido a su tamaño más pequeño desde 1988. Los científicos atribuyen ese progreso a la eliminación gradual de los clorofluorocarburos, sustancias químicas que una vez se usaron en los refrigeradores, acondicionadores de aire y botes de aerosol que provocan reacciones en la atmósfera para descomponer el ozono.

“La rápida disminución mundial de las sustancias que agotan la capa de ozono demuestra que podemos hacer cambios positivos cuando actuamos con decisión”, dice la carta.

Los autores ofrecen 13 sugerencias para frenar nuestro impacto en el planeta, incluyendo el establecimiento de reservas naturales, la reducción de los desperdicios de alimentos, el desarrollo de tecnologías ecológicas y el establecimiento de incentivos económicos para cambiar los patrones de consumo.

Con este fin, Ripple y sus colegas han formado una nueva organización, la Alianza de Científicos Mundiales, cuyo objetivo es proporcionar una perspectiva basada en la ciencia sobre cuestiones que afectan el bienestar de las personas y el planeta.

Los científicos están en el negocio de analizar los datos y mirar las consecuencias a largo plazo, aseguró Ripple en un comunicado. Los que firmaron esta segunda advertencia no sólo están dando una falsa alarma. Están reconociendo las señales obvias de que vamos por un camino insostenible. Esperamos que nuestro documento encienda un amplio debate público sobre el medio ambiente y el clima mundial.

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